«El Hijo y su reino»
1. Mateo 17: 1 – 13.
Jesús dejó una promesa en el verso 28: «algunos de los que están aquí, no gustarán
la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino».
¿Cómo se entiende esta promesa?
Algunos de ustedes… Como un acontecimiento cerrado, aún en el círculo pequeño que
Jesús tuvo, eligió solo a unos pocos de ellos para participar de esta visión.
No gustarán la muerte… No morirán antes de… entonces esta señal sería dada en aquellos
días para alguno de sus discípulos.
Hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino… Estos discípulos
experimentarían una visión del reino de Dios.
El término del reino de Dios es bastante amplio, entonces lo mejor será sujetar nuestra idea
de esto a lo que Jesús estaba pensando y no a lo que nosotros nos imaginamos.
Capítulo 17: 1.
El verso 1 sigue la secuencia histórica de lo que se dijo en el verso 28.
Jesús tomó a Pedro, Jacobo y Juan.
Mateo nos informa quiénes fueron los elegidos por el Señor para esta experiencia.
a. A pesar de haber reprendido a Pedro, el Señor tiene a Pedro siempre a su
lado.
b. El Señor quiso trabajar con Pedro a pesar de sus errores.
Estos tres discípulos representaron el círculo más cercano de Jesús.
a. El Señor tuvo distintos niveles de acercamiento y de entrenamiento aún
dentro de su pequeño círculo de doce apóstoles.
b. Sin duda esto es un privilegio pero por cada privilegio amados hermanos
existe un propósito; debemos enfocarnos en el propósito que el Señor tiene
de por qué nos da ciertos privilegios.
«Los llevó aparte a un monte alto». Caminaron sin duda bastante tiempo para quedar
totalmente en la soledad. Esta experiencia solo sería de este grupo de cuatro personas. Una
experiencia única e irrepetible quedaría en la retina de estos tres hombres y del Señor.
Vs 2.
Se describe un acontecimiento totalmente inusual. Un cambio total de forma; de apariencia
humana a una apariencia gloriosa. Una transformación de su imagen hombre para mostrar
su imagen gloriosa.
La apariencia de su rostro se hizo otra. Aún mayor de lo que experimentó Moisés cuando su
rostro brilló por la gloria de Dios. Más allá porque en el caso de Jesús era su propia gloria.
No es un reflejo es su realidad. Es probable que fuese el mismo Señor que hizo
resplandecer el rostro de Moisés.
2. 1Mateo dice que su rostro resplandeció como el sol. Esto muestra que era imposible de
mantener la mirada fija en él por mucho tiempo.
«Sus vestidos se hicieron blancos como la luz» Literal “su vestido emitía luz”. Una luz
brillante y refulgente como la luz de un rayo. (Lucas 9: 29)
Aparentemente la promesa que Jesús hizo tuvo una relación directa con su apariencia llena
de gloria, como cuando venga en su reino.
Lucas 9: 32 dice que: «vieron la gloria de Jesús»
Mateo 17: 28 dice: «Hasta que hayan visto al Hijo del hombre viniendo en su reino».
Creo que el punto principal es Jesús en su apariencia real como el Hijo de Dios lleno de
gloria y no el reino en sí mismo.
Lo que el Señor Jesús veló por venir a este mundo fue lo que ellos, de forma exclusiva,
pudieron ver. Filipenses 2. 6 – 7.
El Señor se despojó a sí mismo. Veló su gloria. Su apariencia gloriosa.
Él se hizo un siervo. Cubrió su gloriosa presencia en envoltura humana, nadie pudo ver su
gloria a través de su presencia, porque él decidió ocultarla de los ojos de los hombres.
Esto fue lo prometido, mostrar la apariencia del Jesús Rey, del Hijo de Dios.
Vs. 3.
En medio de esta escena única en su tipo, se hacen presentes dos de los más emblemáticos
servidores del Señor: Moisés y Elías.
Moisés representa la ley y Elías representa los profetas. La ley y los profetas; esto en otras
palabras es la representación de la Palabra de Dios.
En esta reunión está la expresión más pura de la Palabra de Dios; la Palabra escrita y la
Palabra viva.
Estos personajes al aparecer dan respaldo absoluto de que en Jesús se está cumpliendo toda
la palabra escrita. Lo profetizado en Cristo se está llevando adelante.
Estos dos personajes vivieron en épocas muy distintas.
Estos dos personajes no se conocieron en la tierra.
Estos personajes vienen a hablar con Jesús como si fuesen conocidos de antes.
Mateo no nos dio más información de estos personajes pero sin duda que hayan aparecido
ya era más que impresionante para los acompañantes de Jesús.
Este fue el Moisés que sacó a Israel de Egipto y el escritor de los primeros cinco libros de
la Biblia (Génesis – Deuteronomio, conocido como el pentateuco) quien cuando murió,
Dios hizo esconder su cuerpo para no ser hallado (De hecho el escrito de Judas muestra que
aún el mismo Satanás quiso tomar el cuerpo de Moisés lo cual provocó una gran pelea
angelical (Judas 9).
2Elías fue aquel gran profeta que Dios levantó en medio de tiempos de gran apostasía de
parte del reino del norte. Este fue uno de los dos hombres que fue llevado al cielo en un
carro de fuego por los ángeles y sin ver muerte. 2 reyes 2. 11.
Y, aunque el tema es largo, aparentemente volverán a aparecer estos dos personajes al final
de la historia como los dos testigos de Dios, en el tiempo de la Gran tribulación.
Apocalipsis 11. 4 – 6.
«Hablando con Él». ¿De qué hablaban? ¿No te da curiosidad?
Lucas 9: 31 nos dice que el tema a tratar era «su partida, que iba Jesús a cumplir en
Jerusalén»
¿Por qué tocaron tema en particular? Ofrezco tres ideas.
Porque sería un momento muy difícil para Jesús y necesitaba ánimo de arriba.
Porque su partida daría inicio al siguiente paso en el plan de Dios que era la extensión del
evangelio por todo el mundo.
Porque su muerte sería el inicio del tiempo postrero, marcado por el período de la iglesia y
luego el tiempo final.
A pesar de solo ser tres personajes la imagen es asombrosa, llena de gloria, una experiencia
increíble; literal una muestra del reino del Señor. Pedro Juan y Jacobo eran testigos de la
verdadera identidad del Señor Jesús.
Vs. 4.
Amados, formar a otros tiene una dinámica casi interminable. Cuando te ha tocado formar a
otros para el servicio al Señor en serio te das cuenta lo dinámico que puede resultar la vida.
tome el caso de Pedro.
Tuvo una buena cuando dijo: «Tú eres el Cristo» pero al poco andar tuvo una mala y Jesús
le dijo: «Apártate de mí Satanás» Luego el Señor lo lleva al monte y le da el privilegio de
estar en esta escena íntima y una vez más mete la pata. La formación de un discípulo puede
ser toda una tarea.
¿Cuál fue su idea?
Hacer tres enramadas; que era un tipo de tienda.
¿Cuál es el problema con esta idea?
Primero que Pedro no hizo ninguna distinción entre Moisés, Elías y Jesús. Y hay una gran
diferencia entre las criaturas y el Creador; entre los salvados y el Salvador, entre los siervos
y el Señor. poner tres enramadas iguales pone a Jesús igual a los demás y Él es sin igual.
Segundo que esta idea podría llevar al pueblo a formar en estas enramadas centros de
adoración o idolatría; lo cual haría tropezar a muchos.
Marcos 9. 6, nos informa que Pedro no sabía lo que hablaba, porque «estaban» espantados.
Literal: Aterrados (ekfoboi).
Y en esta referencia encuentro un tercer problema. Que la motivación de Pedro al buscar
hacer algo fue por miedo; y esto es equivalente a lo que se conoce como “la doctrina del
terror”
. Me veo o me siento obligado a hacer algo para Dios por miedo.
3Vs. 5.
Dios el Padre se manifestó, nótese, “en una nube de luz”. Esto añadió a la visión algo aún
más impresionante.
También nótese que El Padre aparece mientras Pedro aún hablaba… quizás no fueron las
apalabras de Pedro que trajeron al Padre a esta escena, sino simplemente el hecho de que ya
era tiempo de terminar este momento de gloria.
Momento que el Padre celestial aprovecha para declarar algo importante:
«Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd».
En esta declaración recogemos verdades muy valiosas; Primero que Jesús es el legítimo
Hijo de Dios; la expresión es nítida: este es mi Hijo amado. Lo segundo es que este Hijo ha
agradado en todo a su Padre celestial. Cuando dice: «en quien tengo complacencia» está
declarando su completo agrado, su profunda satisfacción. Y lo tercero es que es al Hijo a
quien se debe oír. Pedro estaba dando una idea, sin embargo el Padre da total respaldo a lo
que su Hijo dijera. No necesitamos darles ideas al Señor, él tiene las mejores y son
suficientes. Él tiene claro lo que hay que hacer y cómo hacerlo, es necesario seguir sus
palabras.
Vs. 6.
Sin duda esta experiencia para estos tres seguidores de Jesús fue más de lo que pensaron
podrían soportar.
Nótese que ellos, según Marcos, ya estaban asustados pero al oír la voz del Padre, dice el
texto literal: «temieron excesivamente».
Me imagino que después de esta experiencia, las cosas nunca más fueron iguales para estos
tres discípulos de Jesús.
Conclusión.
¿Qué podemos aprender de esta experiencia que nos relata Mateo?
Que Jesús es 100% hombre y a la vez 100% Dios. Su imagen humana solo era para cumplir
su misión en esta tierra, pero su esencia como el Hijo de Dios, es de gloria y majestad.
Que Jesús es el Hijo amado de Dios. El es el señalado por Dios para ser Señor y Salvador
de la humanidad.
Que el cielo es real. Existe un lugar glorioso llamado cielo, en el cual se encuentran vivos
todos aquellos que han creído en Dios y en su Hijo, quien es la palabra viva.
Es un lugar donde la luz es un recurso más que abundante y donde se todo habitante una
apariencia gloriosa.
Que las personas en el cielo gozan de una clara identidad. Moisés, Elías, cada uno porta una
apariencia muy clara. Allá, como aquí, seremos reconocibles y reconocidos.
Que las personas en el cielo tienen total conciencia de lo que viene acá en la tierra.
Conocimiento de lo que ha pasado, de lo que está pasando y de lo que pasará en la tierra.
Por supuesto con una mirada Divina no terrenal.
Que mejor que darles ideas al Señor es mejor seguir las ideas que él nos da. Mis propias
iniciativas, creyendo que debo estar haciendo algo para Dios porque sí, son tan malas como
la idea que le dio Pedro; si Jesús quiere algo de nosotros él nos guiará; él ha puesto su
Espíritu en nosotros y podemos descansar en su guía sabia y segura.
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