Soteriologia – La doctrina de la salvación | Pastor Rodrigo Cisternas

SOTERIOLOGIA

(La doctrina de la salvación)

Una Salvación tan grande

Introducción

Hebreos 2: 1 – 4

¡Bienvenidos a esta semana de Seminario! Esta semana nuestra meta será valorar esta

salvación tan grande que el Señor nos ha dado, y que aún ofrece a quienes no han decidido

creer en él. Esta salvación no es algo común o algo sencillo; es como un diamante que al

ver más de sus lados o cortes quedamos cada vez más maravillados por tanta belleza. La

salvación en Cristo es tan grande que espero que al terminar de estudiar sus distintos

aspectos, su belleza, caigamos de rodillas, agradecidos por el enorme privilegio que hemos

recibido de ser salvos, de ser llamados hijos de Dios.

La definición de salvación.

Es la parte de la Teología Sistemática que estudia la salvación. La palabra salvación

aparece 45 veces en el Nuevo Testamento; 40 veces se traduce por salvación; 1 vez por

liberación (Hechos 7:25), 1 vez por salud (Hechos 27:34); 1 vez por salvarse (Hechos

11:7) y 2 veces por ser salvados (Lucas 1:71; Romanos 10:1).

El término salvación indica: liberación, seguridad, preservación, sanidad, restauración y

curación, esto indica que el que ejerce su fe para creer en Jesucristo como su Salvador

personal, queda completamente liberado de su estado de perdición, purificado, perdonado,

justificado, nacido de Dios, revestido de los meritos de Cristo, libre del juicio de Dios de

toda condenación y salvo para siempre.

Considere los siguientes versículos: Romanos 6:14; 8:21; 2 corintios 3:18; Gálatas 2:20;

Gálatas 4:19; Filipenses 1:19; 1 tesalonicenses 2:13.

La necesidad de salvación.

Jesús dijo en Lucas 19: 10: «Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se

había perdido». ¿Por qué necesitamos ser salvos?

He aquí algunas razones de porqué el hombre necesita salvación.

1. El hombre ha heredado una naturaleza pecaminosa. Romanos 5: 12.

2. El hombre ha nacido en pecado. Salmo 51: 5; Efesios 2: 1.

3. El hombre es practicante de pecado y por ende un infractor de la ley de Dios.

Romanos 3: 10 – 12; Santiago 2: 10.

4. El pecado resulta en el desagrado, separación y castigo de parte de Dios.

Romanos 3: 23; 6: 23.

5. El hombre en pecado ha llegado a ser hijo del diablo e hijo de ira.

Juan 8: 44; Efesios 2: 1 – 3.

El hombre necesita salvación porque está perdido en su pecado.

1¿De qué necesitamos ser salvos?

1. Del poder del pecado. El hombre es esclavo de su pecado y necesita liberación.

Juan 8: 34 – 36; Romanos 6: 6, 17 – 18; Gálatas 5: 13ª.

2. De la condenación eterna. El hombre va rumbo al castigo eterno en el infierno.

Mateo 25: 41; Apocalipsis 20: 11 – 15.

3. Del dominio de Satanás. 2 corintios 4: 3 – 4.

El único que puede liberar de forma exitosa al hombre de su condición de pecado es

Jesucristo.

Juan 14: 6; Hechos 4: 12; 2 corintios 5: 17; 1 Timoteo 2: 5.

Algunos resultados de la salvación

Justificación, Libres de Juicio, Bases para la comunión de la Familia Cristiana, El fin de

la ley, Adopción, Redención, Reconciliación, Perdón, Sustitución, Glorificación.

Motivos para la salvación.

¿Por qué había Dios de desear salvar a los pecadores? ¿Por qué debía soportar el dolor de

entregar a su único Hijo a morir por personas que se rebelaron contra El? ¿En qué le

beneficia a Dios tener como familia a seres humanos?

1. 2. 3. La salvación fue la demostración más grande y concreta del amor de Dios.

Juan 3:16; Romanos 5: 6 – 8; 1 Juan 4:9.

La salvación hace que Dios manifieste su gracia por toda la Eternidad.

Efesios 2: 4 – 7.

¡Dios quería un pueblo que hiciera buenas obras en esta vida!

Efesios 2:10; Tito 2: 11 – 14; 3: 1 – 8.

La terminología Bíblica en cuanto a la salvación es muy especifica, originalmente en el

Antiguo Testamento aparece el vocablo Yasha que significa: ancho, espacioso, amplio, en

contraste con la estrechez o la opresión, así que significa la libertad de lo que amarra o

restringe y llega a significar: rescate, liberación o el darle a algo amplitud o anchura.

Jueces 2:18, 6:14, 8:22.

El uso en el Nuevo Testamento de la expresión salvación, proviene del griego: Sozo y sus

afines Soter y Sotería, normalmente son traducciones de Yasha. Sozo ya que proviene del

Shalom podría indicar: cura, recuperación, rescate, redención o bienestar, esto puede

relacionarse con la preservación del peligro, de la enfermedad o de la muerte, pero en el uso

netamente cristiano significa salvar de la muerte eterna y dotar a una persona con la vida

sempiterna. Romanos 5:9; Hebreos 7:25.

Los beneficios de la salvación.

JUSTIFICACION

2No solo es uno de los grandes beneficios de la muerte de Cristo, sino también una

doctrina fundamental del cristianismo porque lo distingue como una religión de Gracia y

Fe. Y la Gracia y la Fe son las piedras angulares de la Justificación.

Justificar significa: Declarar Justo, tanto la palabra hebrea Sadaq, como la griega Dikaioo

significan anunciar o pronunciar justo. Romanos 5. 1 – 2, 19; 2 corintios 5. 21.

La justificación consta de 2 elementos: 1) El perdón del pecado y 2) la separación de su

culpa y castigo. Miqueas 7. 18 – 19; Salmo 130. 4; Colosenses 2: 13 – 14.

En Cristo, Dios ve al creyente como si no tuviera pecado, ni culpa. Romanos 8. 33 – 34.

La fe en Jesucristo, es la condición de la Justificación. Romanos 4. 5; Gálatas 2. 16.

Para probar la Justificación basta con demostrarlo con la muerte del pecador (Romanos 6:

7) Nuestra posición en Cristo es la de absueltos de pecado, de modo que éste no tiene ya

dominio sobre nosotros (Romanos 6: 6) Además la Justificación nos asegura la paz para

con Dios para siempre, ya que nuestra relación con El es justa, legal y eterna. Romanos 5:

1. Esto constituye el fundamento seguro para la paz con Dios.

Resumimos entonces que somos justificados judicialmente por Dios, (Romanos 8:33);

meritoriamente por Cristo (Isaías 53:11); y todo mediante la fe en Jesús (Romanos 5:1).

MIEMBROS DE LA FAMILIA DE DIOS

Algunas preguntas que debemos hacernos en referencia a nuestra nueva relación con Dios.

Ya hemos sido justificados del pecado e inmediatamente pasamos a formar parte de la

familia de Dios. Las preguntas son las siguientes:

¿Por cuánto tiempo voy a ser hijo de Dios?

¿Puedo dejar de ser hijo de Dios?

¿Puedo poner fin a mi relación como hijo de Dios?

¿Puede Dios, romper su relación conmigo?

Miremos los siguientes pasajes para dar respuesta a estas importantes preguntas:

Juan 1. 11 – 13; Juan 10. 28 – 29; Hebreos 10. 10 – 18; Romanos 8. 29 – 30, 38 – 39;

Efesios 2:11 – 19.

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