Nos encontramos en este capítulo con una narrativa bastante extensa; eso gracias a que en este pasaje, primero se presenta el sueño que tuvo Faraón y luego se repite a José para su correspondiente interpretación.
José, hasta aquí, ha sido probado en su fe; primero al ser vendido y cambiado de su lugar de origen, luego ser acusado falsamente por la esposa de Potifar y puesto en la cárcel; y ahora, que hubo una clara oportunidad para salir de la prisión, simplemente el copero le olvidó.
Sin embargo, vemos que, a pesar de ser puesto en la cárcel, José tenía muy claro que Dios había puesto, tanto un llamado como un don especial en su vida. José perseveró en su fe, aunque fue probado en ella; su fe permanecía, pese que las circunstancias no mejoraban.
Génesis 41 lo podemos dividir en las siguientes partes:
- El sueño de Faraón. Vs 1 – 7.
- El fracaso de los magos. Vs 8.
- José es llamado por Faraón. Vs 9 – 36.
- El copero se recuerda de José.
- José es llamado delante de Faraón de forma urgente.
- José escucha e interpreta el sueño de Faraón.
- José aconseja a Faraón.
- El establecimiento de José como primer ministro. Vs 37 – 57.
Ts. Comencemos a estudiar el pasaje:
Los sueños de Faraón. Vs 1 – 7.
Lo que podemos ver en esta parte de la historia es que Faraón tuvo dos sueños similares.
Uno se trató de siete vacas hermosas que fueron devoradas por siete vacas feas y flacas.
Y el otro de siete espigas hermosas y de otras siete espigas manudas y abatidas por el viento, las cuales devoraban a las siete espigas hermosas.
Durante la misma noche tuvo estos dos sueños.
Algo que no debemos pasar por alto aquí es que Dios, usando este método de revelación especial, los sueños, le muestra a Faraón lo que vendrá para Egipto en los siguientes años.
Esto no es otra cosa que la providencia de Dios, buscando rescatar, proteger a Egipto de una muerte inminente por causa del hambre; y no solo a Egipto, sino, por medio de ellos a muchas naciones alrededor, incluyendo la familia de José en Hebrón.
Es evidente la gracia del Señor al dar aviso a Faraón de lo que se venía.
En una aplicación podemos decir que Dios, amados hermanos, anuncia lo por venir para que los hombres estemos avisados; creo que esta es una buena razón de porqué nos dejó Apocalipsis, para que sepamos lo que viene para toda la humanidad. Se ve a Dios, en muchas situaciones, advirtiendo antes de hacer su juicio o enviar su castigo. Y eso es muestra de su gracia.
Ts. La segunda parte de esta narrativa es:
El fracaso de los magos. Vs 8.
Estos sueños produjeron mucha angustia en Faraón.
«Estaba agitado su espíritu». Hubo en Faraón mucha angustia por saber de qué se trataban estos sueños.
Como es sabido, los faraones siempre se rodeaban de magos y sabios; magos probablemente sea una referencia a una clase sacerdotal que se dedicaba a la adivinación. Los sabios eran personas con habilidades superiores en ciertos asuntos… magos y sabios eran, por lo tanto, hombres versados en jeroglíficos, astrología y en otras ciencias de entonces (Carballosa, Génesis, pág. 543).
A pesar de las capacidades de estos hombres, fueron incapaces de interpretar los sueños de faraón. Hay cosas que solo Dios puede hacer.
- TS. Esta incapacidad de parte de los magos y sabios nos lleva a nuestra tercera escena:
José es llamado por Faraón. Vs. 9 – 36.
Hasta ahora en la vida de José pasó que cosas buenas la traían como resultado cosas malas; primero contó sus sueños a sus hermanos y lo terminaron vendiendo; luego hizo un excelente trabajo con Potifar y lo acosaron y acusaron falsamente; luego interpretó los sueños del copero y panadero y fue olvidado.
Finalmente la lección para José fue, fija tu mirada en el Señor y no en los hombres; confía en Dios por sobre todas las cosas y personas, él nunca fallará.
Sin embargo, ahora, una cosa mala, le traerá a José algo muy bueno. No hubo nadie que ayudará a faraón con la interpretación de estos sueños, algo malo, pero Dios usará esta situación para sacar a José de la cárcel, por fin para José algo muy bueno.
¿Cómo se da esta situación?
El copero se acuerda de José. Vs. 9 – 13.
Al ver esta situación viene a la memoria del copero lo que él vivió hacía ya dos años. Recordó de su sueño y la angustia que sintió y de que hubo un joven que interpretó su sueño.
«Me acuerdo hoy de mis faltas». Se recordó no solo de José sino de su falta al no cumplir con la promesa hecha a José de hablar con faraón para que este lo sacara de la cárcel.
Al acordarse el copero y mencionarlo:
José es llamado delante de Faraón de forma urgente. Vs 14.
«Lo sacaron apresuradamente». Esto no solo habla de la urgencia que tuvo faraón, sino de la respuesta de Dios sobre la vida de José. cuando Dios responde una petición es notorio, porque las puertas se abren de par en par.
«Y se afeitó y cambió su ropa». No podía José, por muy urgente que fuera la petición, presentarse delante de faraón de forma inadecuada.
José escucha e interpreta el sueño de Faraón. Vs 15 – 32.
Faraón reconoce en José la capacidad para interpretar los sueños. Vs 15.
José, de forma muy categórica le hace ver que esto es algo que viene, no de él, sino de Dios. Vs 16.
Como el buen siervo de Dios que era José, lleva a Dios la gloria. José reconoce que lo que él posee, lo tiene gracias al poder de Dios. Igual que lo hiciera Daniel. Daniel 2: 27 – 28.
José procura poner ante los ojos de faraón a su Dios, quien es el responsable de todo lo que José es y tiene.
Faraón presenta sus sueños a José. Vs 17 – 24.
Lo que para los magos y sabios les fue imposible resolver, para José resultó muy simple.
Vs 25 – 32.
La interpretación de los sueños de faraón fue lo siguiente.
- Ambos sueños en realidad eran uno solo.
- Siete años muy buenos frente a siete años muy malos.
- La abundancia quedará en el olvido por causa del hambre, que será grave. Vs 31.
- El hecho de haber soñado dos veces la misma noche indicaba que esto era seguro y venía pronto.
- TS. La siguiente parte de la historia tiene que ver con:
El consejo de José a Faraón. Vs 33 – 36.
¿Cómo supo tan precisamente José lo que se debía hacer?
Su capacidad vino de sus experiencias vividas como administrador de Potifar y de su tiempo en la cárcel.
Cuál Moisés, quien por pasar cuarenta años en el desierto pudo hacer sobrevivir a al pueblo de Dios en el Éxodo, así José pudo saber como abordar esta situación.
Aquí es donde las cosas vividas toman sentido; tuvieron un propósito en Dios.
Vs 35. «Junten, recojan, guarden». Sin duda no debían confiarse en estos años de mucha abundancia, sino aprovechar de juntar, de recoger y de guardar.
Muchas personas, cuando viene la abundancia, lo que hacen es gastar o invertir, pero pocos hacen esto de guardar o bien administrar. En este caso la orden era clara, había que guardar todo lo que se pudiera para enfrentar el hambre que vendría.
Me hizo recordar el Proverbios 27: 23 – 24. La abundancia, así como las posesiones, no duran para siempre, por eso todo hombre inteligente debe tener un plan económico.
Un depósito del cuál echar mano cuando las cosas cambien y vengan los tiempos difíciles. A esto se le llama buena administración…
«Y el país no perecerá de hambre». Dios, providencialmente, envía estos sueños a faraón para salvar la vida de los habitantes de Egipto.
Dios tuvo planes con esta nación y procuró cuidarla, para que a la vez, esta cuidara de lo que sería su pueblo, en el futuro.
Una vez más vemos a Dios teniendo control de cada situación y aunque es el mismo que causa el hambre también es quien causa la bendición.
Sus planes son más altos de lo que nosotros los hombres podríamos comprender.
Los planes maestros de Dios incluyen factores como abundancia, oportunidades, así como hambre, pérdida, malos tiempos.
Dios así construye sus planes perfectos, aunque nosotros en el presente no lo comprendamos.





