Génesis 37:1-11 | Hermanos, no tan hermanos | Pastor Rodrigo Cisternas

Génesis 37

La familia de Jacob

Hasta aquí Jacob fue personaje principal en la historia, pero, como es la vida, ahora Jacob, aunque sigue siendo parte de la historia, son sus hijos los que más y más comienzan a ser personajes principales.

Jacob ha sufrido pérdidas importantes; primero fue Débora ama de Rebeca, mamá de Jacob, quien, como dice el doctor Carballosa, pudo haber tenido una parte importante en la crianza de Jacob, (Génesis, Carballosa, pág. 493) Después su amada esposa Raquel, quien muere tras el nacimiento de Benjamín y finalmente experimenta la muerte de su padre Isaac. EL Patriarca ha sido golpeado por tres pérdidas importantes.

Aún no han terminado las tristezas para Jacob, en el capítulo 37, Jacob sufrirá de la pérdida de su amado hijo, su favorito, José.

Veamos cómo se da toda esta trama y qué lecciones podemos sacar de ella.

Hay cinco partes en este capítulo:

  1. La relación hostil entre José y sus hermanos. Vs 1-4.
  2. Los sueños de José y la reacción de sus hermanos y su padre. Vs 5-11.
  3. José es vendido por sus hermanos. Vs 12-30.
  4. Los hermanos de José engañan a su padre. Vs 31-35.
  5. La nueva vida de José en Egipto. Vs 36.

Es un pasaje extenso, pero lo iremos estudiando a medida que se nos den los tiempos. Cada parte de este capítulo tiene algo de valor para nuestras vidas.

TS: Veamos la primera parte.

La relación hostil entre José y sus hermanos. Vs 1 – 4.

La relación de José y sus hermanos era muy hostil; hubo mucho resentimiento en la vida de estos jóvenes en contra de José.

¿Cuál era el carbón que encendía permanentemente este odio hacia José?
El amor notoriamente preferencial por parte de su padre.

Vs 1-2.

La relación de Jacob con José era de confianza; José sentía la necesidad de proteger los intereses y la reputación de su padre, no la mala fama de sus hermanos. Los hijos de Jacob no eran muchachos de buen testimonio y parece que eso le preocupaba a José y se lo hacía saber a su padre. Esto obviamente abrió una brecha entre ellos. Jacob confiaba en José pero no en sus demás hijos. Rubén, su hijo mayor ya lo había decepcionado. Gn. 35: 22.

Recordemos que esta familia está formada por hijos de cuatro mujeres y que han vivido varias situaciones en las cuales ha sido evidente la preferencia de Jacob.

Jacob siempre cuidó a Raquel y a José por sobre los demás (Gn. 33: 2)

Y, ahora que no está Raquel, todo ese cuidado y amor Jacob lo ha derramado en José.

1
Vs 3.

Es muy categórico: «Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez; y le hizo una túnica de diversos colores».

Para nadie en esa familia era un misterio quién era el favorito. José se llevaba toda la atención y todos los detalles de su padre.

En este versículo de hecho vemos algo que golpeó a los hermanos de José. El que su padre le hubiera dado una túnica de diversos colores.

El doctor Carballosa comenta:

«Esta túnica podría referirse a una expresión hebrea que habla de una túnica ‘larga con mangas’ o a una ‘túnica ceremonial con adornos’.»

En 2 de Samuel 13: 18 dice: «Y llevaba ella un vestido de diversos colores, traje que vestían las hijas vírgenes de los reyes». Aquí se describe el vestido que llevaba Tamar, la hija del rey David. De modo que la túnica que le dio Jacob a José era una señal de realeza. Esa túnica no era para ser usada para trabajar. Por lo tanto, aquel vestido señalaba a José como superior mediante aquella túnica Jacob expresaba su intención de dar a José la preeminencia sobre sus hermanos (Génesis, Carballosa, pág. 508).

Todas estas atenciones provocaron en sus hijos pecados del espíritu que se transformaban más y más en pecados de la carne.

Pecados del espíritu son aquellos que guardamos muy dentro de nosotros y que tratamos de retenerlos para que estos no tomen control de nuestras acciones; pero, cuando perdemos aquella batalla, estos pecados salen del espíritu y se expresan a través de nuestra carne.

¿Cuáles son los pecados de espíritu que se pusieron en los corazones de estos muchachos?

Vs 4.

Aborrecimiento. Que es una mezcla de odio, resentimiento, amargura, rabia, impotencia.

¿Cómo se supo de este pecado?
«…no podían hablarle pacíficamente». Este pecado en su espíritu inundó su carne y les provocaba hablarle violentamente, agresivamente. Más que por el hecho de que José los acusaba con su padre, lo que más les dolía era la preferencia desmedida de su padre hacia José.

Cuanto daño podemos provocar como padres cuando hacemos distinciones entre hijo e hijo. El compararlos, el resaltar a uno en contra del otro, el mostrar estima y orgullo por uno y vergüenza por el otro. Nunca sabemos cuánto dolor puede causar estas diferencias entre los hijos.

No son los preferidos los que sufren de estos sentimientos tan destructivos; ellos reciben la motivación constante, ellos tienen confianza en la vida, porque han sido estimulados y han sido respaldados continuamente por sus padres.

2

Los que luchan con el resentimiento son los otros, como los hijos de Jacob, que ven como su padre se desvive por aquel hijo pero que da poco y nada de atención a los demás. Ellos son los que lucharán con estos pecados del espíritu.

Tenga cuidado de hacer diferencias. Tenga cuidado de no equilibrar la balanza; todos los hijos son bendición de Dios, todos deben sentir que son especiales, todos deben ser tratados con amor y respeto y todos deben recibir un trato similar.

Recuerde que todos los hijos son diferentes: ven la vida de forma diferente, tienen gustos diferentes, aprenden de forma diferente. En cada uno de estos paisajes hay una belleza diferente la cual debemos aprender a apreciarla y disfrutarla.

(Yo tengo tres hijos y todos son diferentes: hay cosas que los tres comparten, son hermanos, como también hay cosas que los hacen totalmente distintos).

TS: La segunda parte de este estudio son:

Los sueños de José y la reacción de sus hermanos y su padre. Vs 5-11.

Los 17 años de José no le ayudaban a cuidar su lengua o a ser prudente respecto del ambiente o el cómo se expresaba. José, quizás por estar del lado favorable de la historia, no podía pesar el odio con el que sus hermanos lo miraban y trataban. Aparentemente su juventud no le permitió medir esta realidad. O fue muy inocente o fue muy imprudente.

Vs 5.

Sus sueños alimentaron aún más el odio que sentían sus hermanos por él.

Nótese que el aborrecer a una persona es algo que tiene el potencial de crecer hasta llegar a consumirnos. Parece que el resentimiento se hace espacio para seguir creciendo dentro del corazón de los hombres. El hombre natural no tiene las herramientas para evitar que esto pase.

Los sueños de José tuvieron una clara interpretación.

Vs 8.

«¿Reinarás tú sobre nosotros, o señorearás sobre nosotros?»

Vs 9-10.

«¿Acaso vendremos yo y tu madre (Lea) y tus hermanos a postrarnos en tierra ante ti?»

Vs 11.

Aquí se ve la diferencia entre quien NO tiene un pecado del espíritu y los que SÍ.

«Sus hermanos le tenían envidia». Otro pecado del espíritu que se suma a la lista.

«Su padre meditaba en esto». Reflexionaba en qué significarían.

Recuerde que los sueños fueron una vía de revelación divina en aquellos tiempos; esto hacía que los sueños de José fueran tema de importancia. Hoy tenemos la Palabra de Dios que nos guía y su Espíritu Santo que nos da dirección. (asegúrese de sacar provecho de estas bendiciones, de estos regalos increíbles de Dios en nuestras vidas).

3

¿Qué papel juegan los sueños hoy?

  • Ningún sueño puede contradecir las Escrituras.
  • No existe ningún don ni para soñar ni para interpretar sueños. Tenemos límites aquí.
  • No hay ningún registro en el N.T acerca de este método como algo que Dios usó para guiar a su iglesia.
  • No deberíamos dar garantías a un sueño, simplemente orar que sea Dios por medio de su palabra que nos confirme si algo de aquel sueño debemos tomar como una cierta señal de dirección o precaución.
  • Muchos de los sueños hoy en día son solo eso, sueños que no tienen el fin de darnos una señal o dirección, aunque a veces, si hay una buena motivación en él, podemos preguntar a Dios por eso.

Creo personalmente que tener las Escrituras, el Espíritu Santo, la oración y el consejo del pueblo de Dios es mucho más certero que apoyarnos en un sueño.

Volviendo a la historia, este método usado por Dios en la vida de José alimentó aún más la hostilidad entre José y sus hermanos.

¿Qué podría llegar a hacer una persona llena de odio, resentimiento, amargura, rabia y envidia en contra de otra? ahora ¿Qué podrían llegar a hacer diez personas con estas características en contra de una sola? Aunque son once hermanos, uno de ellos no cuenta, Benjamín, quien era hermano de José y que seguramente era demasiado pequeño. Esta historia se trata de José con sus otros hermanos.

Esto será lo que veremos la próxima semana…

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