Mateo nos va a presentar en este pasaje valores que son propios del carácter de Jesús como el Rey. En este pasaje Mateo nos mostrará:
- Qué piensa Jesús acerca de quién es el más importante en el reino de los cielos.
- Qué piensa Jesús acerca del trato para con los niños.
- Qué piensa Jesús acerca de los que causan tropiezo.
- Qué piensa Jesús acerca de cómo se debe enfrentar el pecado.
Todas estas respuestas son básicamente lecciones de discipulado; nos enseñan a ser mejores alumnos, mejores discípulos de Jesús hablando del carácter; Mas parecidos a él y por eso las respuestas a estas preguntas tienen relevancia.
Estos temas fueron presentados por el Señor Jesús gracias a una pregunta que recibió por parte de sus discípulos.
Vs 1.
«En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?».
¿Qué relevancia tiene esta pregunta? Lucas 9: 46; Marcos 9: 33.
La pregunta portaba intereses personales; ellos querían saber quién de ellos sería el mayor en el reino de los cielos.
- TS. A través de esta situación Jesús nos ayuda a saber:
Que piensa acerca de quién es el más importante en el reino de los cielos.
Vs 2 – 3.
La respuesta Jesús la hizo muy didáctica.
«Y llamando Jesús a un niño». Jesús llama a un PAIDIOS. Un niño pequeño. Esta palabra griega describe a un hijo pero es un hijo pequeño, quien, se entiende, no tiene ningún logro o autoridad.
Su idea fue mostrar su sencillez, su humildad frente a la vida, uno que no se cree nada.
«De cierto os digo». Jesús usa esta expresión para llamar la atención respecto de la declaración que dará.
«si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos». Nótese que Jesús usó a un niño pero su declaración incluye un plural “niños”. Literalmente en griego dice “los niños”.
Los niños pequeños tienen algo en particular que los hace distintivos, no se creen nada respecto de logros, ni piensan en ese tipo de cosas, son sencillos de corazón, humildes respecto a esto.
La aplicación de esta lección. Vs 4.
«Así que». Término de discurso. Jesús va a aplicar esta lección a sus discípulos.
«Cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos». La humildad es la característica que Jesús resalta de este niño, algo que cuando somos niños es muy común tener.
«Ese es el mayor en el reino de los cielos». El reino de los cielos no se constituye con los valores de superioridad o arrogancia de los cuales se ha construido la sociedad de hoy. Allá la humildad, la sencillez; el servir a otros y el humillarse delante de otros, el valorar a los demás, incluyendo a los niños, como superiores a ellos mismos, es lo que les otorga el mayor valor a los habitantes del reino de los cielos.
«Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe».
¿Qué quiso decir Jesús con esta frase?
Aquí nos muestra qué piensa acerca del trato para con los niños.
Sin duda pone de relevancia que los niños son importantes y quien cuida de ellos, como Jesús lo haría, hace algo que a los ojos del Señor es sumamente agradable.
Vs 6 – 9.
TS: Jesús, aprovechando la oportunidad, continúa con su instrucción mostrando ahora:
Qué piensa acerca de los que causan tropiezo.
Jesús lo hace mostrando la importancia de no ser un tropiezo, y ahora no habla de niños en el aspecto de edad, sino de pequeños pero en la fe.
Note el verso 6: «Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí»
Acá la palabra pequeños en MICROS, y habla de alguien pequeño pero en el aspecto espiritual.
Dice el verso 6: «pequeños que creen en mí». Personalmente creo que puede incluir a niños y adultos, pero Jesús apunta a un grupo de personas que están recién creciendo, pero en su fe; Aquellos que están recién aprendiendo a caminar con el Señor.
«Haga tropezar». La idea es “hacer caer” “ofender” “Causar tropiezo”.
«Mejor le fuera». Esta es una expresión muy proverbial. Cuando dice mejor le fuera, es que lo que se les viene por ser un tropiezo para estos pequeños es peor que lo que se mencionará.
En otras palabras, esta que se ha de mencionar es mejor que lo que les tocará recibir de castigo.
«Que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se hundiese en lo profundo del mar». Este tipo de castigo exigía atar una piedra de molino, no la que era usada por las mujeres para moler trigo, sino la que se usaba para moler el trigo en una mayor cantidad, las cuales se molían con piedras muy grandes que era giradas por un animal de carga; como el asno.
«Se le hundiese en lo profundo del mar». Literal, en la parte más honda del mar.
Jesús advierte que quien provoca este tipo de acciones, sufrirá un castigo muy severo.
Vs 7.
«¡Ay del mundo por los tropiezos! Porque es necesario que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!».
Es lamentable que el mundo vea tanto tropiezo, tanto escándalo y decepción; Jesús lamenta la situación. El mundo tendrá que vivir muchas decepciones, sin embargo, Jesús reconoce que es necesario que estos tropiezos vengan.
Dice el pasaje: «porque es necesario que vengan tropiezos». La palabra necesario habla de una obligación. En el fondo, para el mundo, los tropiezos serán parte de su existencia. Lamentable pero es inevitable.
«Pero». Los peros son muy importantes, por lo general reflejan un cambio de escenario.
«¡Ay de aquel hombre por quien vienen!» el ay en la Biblia es usado como una expresión de lamento por una tragedia o castigo severo. Si bien es cierto que no se pueden evitar los tropiezos, los escándalos, hay una advertencia para todo aquel que los cometa.
Quien se presta para ser un tropiezo para aquellos pequeños que están creyendo, recibirán de Dios una reprensión digna de lamento.
Vs 8 – 9.
«Por tanto» Otra vez Jesús hace un resumen de discurso.
TS: Y aquí nos muestra:
Qué piensa acerca de cómo debemos enfrentar el pecado.
En una palabra Jesús dice que el pecado debe ser enfrentado de forma RADICAL.
Note las expresiones:
Vs 8.
«Si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti».
Vs 9.
«y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti;».
No debemos transar con el pecado, debemos cortarlo y echarlo de nosotros. No debemos fomentar nuestros deseos que sabemos van en contra de la voluntad de Dios.
Y la forma en que debemos hacerlo es cortando de raíz toda situación que sea propicia para pecar.
El pasaje habla de ciertos miembros de nuestro cuerpo, pero creo que son ejemplos usados por Jesús para enseñarnos la actitud que debemos adoptar cuando algún miembro de nuestro cuerpo quiere comenzar a motivar al resto del cuerpo para pecar.
«Córtalo y échalo de ti» El Señor no nos está mandando o llamando a tomar estas palabras literales en el sentido de amputar ciertas partes de nuestro cuerpo. Lo que está haciendo es un llamado a no dar ninguna oportunidad para que el pecado tome de nuestros miembros para ser empujado al pecado.
Este es el único trato que debe recibir el pecado. Debemos entender que el pecado tiene un gran poder sobre el cuerpo, tanto así que este puede llevar cautivo al hombre, al punto de cerrar cualquier oportunidad de cambio, aunque esto signifique desechar la oportunidad de salvación que ofrece el Señor.
Note el costo del pecado para quienes se dejan arrastrar por él.
Vs 8.
«mejor te es entrar en la vida en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos y dos pies ser echado en el fuego eterno».
Vs 9.
«mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego».
Cuando las personas se entregan al pecado, desechando la oportunidad que les da Jesús de ser libertados de su maldad, el destino final para ellos es el fuego eterno.
El entregarse al pecado, finalmente lo único que atestigua es que no hemos nacido de nuevo, que nuestra vieja naturaleza no ha muerto en realidad; que seguimos viviendo en nuestros pecados. Y vivir en el pecado trae como consecuencia inevitable la condenación eterna.
El término es muy interesante: Literalmente diría: el fuego el eterno – el infierno, el de fuego.
¿Quieres ser radical? Deja tu pecado
¿Quieres poder dejar tus pecados? Entrégate a Jesús.
Solo Jesús tiene el poder de cambiar lo que nosotros no podemos. En Cristo recibimos libertad; la capacidad dada por el Espíritu Santo para hacer lo correcto. Vivir con Jesús te da la libertad y la fortaleza para terminar con el dominio del pecado en ti.
Mateo nos ha respondido:
- Qué piensa Jesús acerca de quién es el más importante en el reino de los cielos
- Qué piensa Jesús acerca del trato para con los niños.
- Qué piensa acerca de los que causan tropiezo.
- Qué piensa Jesús acerca de cómo se debe enfrentar el pecado.





