A mayor luz, mayor responsabilidad | Mateo 11:20-24 | Pr. Rodrigo Cisternas – 2do Culto

Jesús en los anteriores pasajes habló de las características que rodea a una generación incrédula; Una generación incrédula es insensible respecto de la buena intención que existe en aquellos que procuran llevarles la palabra; es indolente frente al sacrificio que pudiese haber atrás de aquel esfuerzo por llevarles la palabra y es inconmovible respecto de aceptar ya sea el mensaje como el mensajero.

Jesús esto lo resumió muy bien cuando dijo: «Os tocamos flauta, y no bailasteis; os endechamos (tocamos melodías tristes, de funeral) y no lamentasteis». Mt 11: 17.

Jesús de forma muy simple en esta expresión hace ver que esta generación incrédula no reaccionó a sus intentos de llevarlos a la palabra, simplemente porque a ellos no les importaba de ninguna manera escuchar ni menos entender la palabra.

Esta generación dijo Jesús es violenta y esto significa que se opondrán a esta melodía llamada el evangelio, que procurarán contradecirla, silenciarla y lo harán por la fuerza. A pesar del panorama negativo que Jesús presenta, su frase final para esta lucha fue: Pero la sabiduría es justificada por sus hijos y esto de forma simple significa que a pesar de todo el descrédito que pudiese recibir el evangelio o el mensaje de Cristo, lo que le dará el respaldo es el fruto que este da en la vida de aquel que lo recibe. Muchas vidas han sido cambiadas, muchos milagros se han visto en las personas donde el evangelio ha sido aceptado.

Que digan muchas cosas en contra del evangelio y de Cristo pero si son honestos tendrán que admitir que Cristo ha hecho la diferencia, y para bien, en millones de personas y lo sigue haciendo.

Jesús, ahora poniéndose en la otra vereda, en la del juez de toda la tierra, advierte que el mantenerse incrédulo no significa que no tiene consecuencias.

Algo que queda muy claro en este pasaje es que el evangelio o se acepta o se rechaza y no hay neutralidad. O usted se entrega a la verdad de Cristo y se salva por su gracia o usted se mantiene inmutable o indiferente a su verdad y se condena eternamente.

Aquí Jesús reconviene a ciertas ciudades donde él ha estado llevando su luz pero estas han decidido mantenerse en la oscuridad.

Esta semana estuvimos en el campamento Tierra Alta algunos de nosotros y a mí me tocó predicarle al equipo de servidores del Campamento y también apoyar en el tema de consejería.

Algo que fue hermoso fue ver a jóvenes cristianos que estaban procurando que todos los chicos que llegaron como acampantes se entregaran a Cristo, eran bastantes. La cosa que llamaba la atención es que algunos, yo diría los menos de estos acampantes, escucharon en reiteradas ocasiones y de muchas formas el evangelio, sin embargo, no quisieron creer. ¿Hay alguna consecuencia para las personas que rechazan el mensaje del evangelio?

A más luz mayor responsabilidad y esta ley también aplica a las personas que rechazan el evangelio.

Vs 20.

Reconvenir. En otras versiones se ha traducido reprender, increpar, denunciar.

La razón por reconvenir a estas ciudades.

«comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales había hecho muchos de sus milagros, porque NO se habían arrepentido».

Jesús comenzó a reconvenir o a denunciar estas ciudades donde él había estado procurando abrir los corazones a su mensaje a través de sus milagros. Hay algo siempre interesante para mí en pasajes como este.

La estrategia del Señor fue entrar con milagros para luego insertar la enseñanza. Era la forma que Jesús veía como más efectiva para que las personas entendieran que esto venía de Dios para ellos.

¿Qué milagros podemos mostrar nosotros a las personas para que sepan que este mensaje viene de Dios para ellos?

  1. La encarnación de Cristo. Dios se hizo hombre.
  2. Su muerte y resurrección. Jesús volvió a la vida después de tres días.

Estos dos milagros estarán siempre acompañándonos para respaldar el mensaje del evangelio como el mensaje de Dios para los hombres.

Pablo usó estos milagros para predicar el evangelio. 1 co. 15: 1 – 4.

No necesitamos más milagros que la obra consumada de Cristo en la cruz y su resurrección, aquellos milagros son suficientes para que el hombre en estos tiempos se interese en creer.

El Hijo de Dios vino al mundo en forma de hombre, estuvo en medio de los hombres, tomó todos nuestros pecados y los llevó con él a la cruz, pagó todas nuestras deudas, después de tres días resucitó de entre los muertos, hoy está vivo y ofrece perdón y vida eterna a todo aquel que en él cree.

El Señor en ciertas ciudades hizo muchos de sus milagros, sin embargo la respuesta de ellos fue no arrepentirse. Se quedaron con los milagros pero despreciaron el mensaje de aquel que le daba estos milagros.

Vs 21.

¿Qué ciudades cayeron en esta categoría?

  1. Corazín.
  2. Betzaida
  3. Y mención especial en el versículo 23, Capernaúm.

Estas ciudades estaban al Norte de Israel, en la región de Galilea, donde Jesús pasó la mayoría de su vida y ministerio.

«¡Ay de ti!». Esta es una expresión de juicio, de castigo. Se usa para expresar asombro o tristeza, frente al castigo que le espera a quien es dirigida esta expresión.

Corazín y Betsaida. Estas ciudades recibieron el ministerio de Jesús y sus milagros, sin embargo el Señor veía en ellos una respuesta, si acaso, lenta y superficial.

«Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza».

Tiro y Sidón eran ciudades fenicias a orillas del Mar Mediterráneo. Este era territorio gentil, al norte de Palestina.

Jesús estuvo en esa zona en el segundo de sus retiros con sus discípulos, pero fue un ministerio muy breve y pocos habitantes lo vieron. Realizó allí solamente un milagro. Mateo 15: 21 – 28.

Un solo milagro pero que interesante el potencial de fe que se vio en ese lugar.

Jesús en su todo conocimiento supo que si estos milagros que fueron hechos en Corazín y en Betsaida hubiesen sido hechos en Tiro y Sidón, la respuesta hubiese sido categóricamente distinta.

«Tiempo ha que se hubieran arrepentido». Se hubieran vuelto de su pecado desde hace mucho tiempo.

«En cilicio y en ceniza». Se traduce en algunas versiones como “saco y ceniza”. Cilicio era un tipo de vestido tosco que las gentes vestían cuando estaban en tristeza o angustia. La ceniza la usaban sobre su cuerpo para acompañar este dolor o angustia. Ambos elementos mostrarían a los demás un arrepentimiento profundo, un dolor penitente por su triste condición de pecado.

Vs 22.

«Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras».

El Señor Jesús, mostrando su autoridad de juez, sentencia a estas ciudades por su incredulidad y hace ver que el castigo que recibirán Corazín y Betsaida será mayor que el que recibirán las ciudades de Tiro y Sidón.

«En el día del juicio». Viene el día donde la humanidad tendrá que enfrentar a su juez, al Hijo de Dios, Jesucristo. Él es juez competente porque fue testigo de lo que él dio por estas ciudades y de su respuesta en incredulidad.

Ese juicio está descrito por el Apóstol Juan en Apocalipsis 20: 11 – 15.

En aquel día todo individuo tendrá que enfrentar a su juez. Todo aquel que no se ha arrepentido y creído en Jesús como su Señor y Salvador.

«será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras».

Como dice John MacArthur: Esto indica que habrá diferentes grados de castigo en el infierno para los impíos.

Mateo 10: 15. Jesús ya lo había dicho.

Las personas en el infierno recibirán distintos grados de castigo. Como lo dijo un día el Doctor Carballosa: “incluso al malo no le conviene ser tan malo, porque en el infierno tendrá que pagar por cada una de sus fechorías”.

No es solo ir a condenación eterna, también es ser evaluado por cada uno de sus pecados y recibir de ellos su pago.

No habla de tiempo de condenación sino de grados de dolor, porque el tiempo ya está definido, será por los siglos de los siglos. 

Mateo 25: 46, dice: «E irán estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna»

Apocalipsis 20: 10, dice: «Y el diablo que los engañaba fue lanzado al lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos».

Vs 23.

Una mención especial para Capernaúm.

Capernaúm fue dejada hasta el final de esta reconvención. Jesús la pone aparte de las ciudades anteriormente mencionadas ¿por qué? En palabras de Mathew Henry: “Porque en esta ciudad los milagros de Cristo habían sido el pan de cada día y, por tanto, como el antiguo maná, habían sido también despreciados y denostados como pan liviano”.

«que eres levantada hasta el cielo». Capernaúm fue la ciudad escogida por Jesús para ser su base de operaciones. Fue en esta ciudad que Jesús desarrolló la mayoría de su ministerio. En ella muchos milagros fueron hechos.

«hasta el Hades serás abatida». El castigo para esta ciudad por la falta de respuesta hacia la persona de Jesús sería muy severo.

Recibir privilegios en esta vida tiene su costo, ser una ciudad donde el evangelio ha estado por muchos años es una gran responsabilidad para quienes habitan en ella. Ser una ciudad donde la palabra de Dios está en abundancia es una gran bondad y el Señor pesa todo esto.

A más luz mayor responsabilidad.

Vs 23.

La comparación de Capernaúm con Sodoma es a lo menos vergonzosa. Sodoma fue una ciudad en el Antiguo testamento llena de maldad, de corrupción, de inmoralidad, que fue juzgada por el Señor al punto de no dejar nada de ciudad ni de habitantes.

Dios estimó que este tipo de pecado (Sodomía, homosexualidad) debía ser erradicado y como las personas de aquella ciudad se entregaron al pecado y no quisieron dejar su mal camino, Dios tuvo que eliminarlos.

Sodoma en la Biblia es puesta siempre como un ejemplo de lo perverso que puede llegar a ser el ser humano cuando rechaza a Dios.

«Porque si en Sodoma». Jesús declara que, aun siendo una ciudad entregada totalmente a la maldad, si hubiese visto todos los milagros que fueron hechos en Capernaúm, la ciudad habría permanecido hasta hoy, es decir, aún se mantendría el testimonio de los milagros del Señor en medio de la ciudad. Esa luz, de la gracia de Dios por ellos, todavía sería una luz que guiaría a la ciudad hacia Dios.

Vs 24.

El veredicto de Jesús como juez sobre Capernaúm.

El castigo para Sodoma será más tolerable que para Capernaúm. Capernaúm recibiría mucho más castigo que la misma Sodoma ¿por qué? Porque a mayor luz mayor responsabilidad.

John MacArthur hace un comentario interesante respecto de esto. Dice: «Curiosamente, no hay registro de que las personas de aquella ciudad alguna vez se burlaran o mofaran de Jesús, lo expulsara o amenazara su vida (hablando de Capernaúm). Sin embargo, el pecado de la ciudad, indiferencia a Cristo, fue peor que todas las maldades acumuladas de Sodoma.

Conclusión.

¿Este mensaje tiene aplicación para nuestros días? Absolutamente. Cuantas personas han sido bendecidas en este país or el solo hecho de que alguien oró por él, le dio un tratado, lo invitaron a escuchar un sermón, le invitaron a la iglesia, le insistieron en poner su fe en Cristo. cuantos no han sido animados a seguir a Jesús, a creer en su nombre. Cuantos no han caído al hospital y allí alguien les fue a hablar. En nuestro país el evangelio se encuentra en abundancia diría yo, no en cada iglesia, pero hay muchas iglesias; hay biblias por doquier, hay ministerio que reparten literatura cristiana por todos lados. Muchos tienen acceso a la palabra de Dios. si te has detenido en la indiferencia, si estás en lentitud y frialdad con el evangelio, mayor será tu castigo, no porque fuiste agresivamente contrario al evangelio, sino porque has sido pasivo hacia la persona de Jesús.

Tu actuar te condena. Cristo es sí o sí. No demores tu entrega a él; no hay opciones, o es Jesús o es la condenación y si esto lo dejas pasar mayor castigo recibirás incluso que aquellos que han gastado su vida pecando.

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