- El Señor Jesús estaba en el momento alto de su ministerio; algunos estudiosos le llaman a esta etapa de su ministerio “el Período de popularidad”. El ministerio de Jesús se puede dividir en tres etapas: La primera que fue un período de silencio; la segunda que fue un período de popularidad y la tercera que fue un período de oposición.
- En estos capítulos Jesús está en el período de la popularidad donde Jesús hace muchos milagros, donde multitudes lo siguen, donde todos quieren ver a Jesús y tener una entrevista con él.
- Creo que esta es la razón de no quedarse con estas multitudes que lo rodeaban (vs 18).
- Jesús no se dejaba cautivar por las multitudes, lo que lo movía era cumplir su misión.
- El llevar libertad a los oprimidos y cansados, era su motivación. El llegar a los más posibles con el evangelio era su norte, aunque esto significara unas pocas personas.
- Pasar al otro lado era llegar a tierras inhóspitas pero muy necesitadas del evangelio. Jesús podría haberse quedado donde era popular, como lo hacen muchos, pero Jesús andaba en busca de ovejas perdidas.
- A pesar de ser rodeado de muchos, él no perdió el enfoque; él buscaba acercar a las personas al reino de los cielos, a través de la enseñanza de la palabra de Dios, sabiendo que su última faceta en su ministerio era el sacrificio en la cruz.
- Me gusta como lo expresa el Comentario Bíblico Mundo Hispano: “Sorprende el hecho de que Jesús decida retirarse de las multitudes cuando tuvo la oportunidad de ministrar tan gran número de personas. Por otro lado, evidentemente Jesús sabía que la gente le seguía solo por los beneficios físicos y materiales que podrían recibir. La prioridad número uno era preparar a sus discípulos. Esta clase de multitud impedía el cumplimiento de esa tarea”.
TS: En medio de su popularidad, aparecen un par de discípulos; uno con la idea, con el deseo de seguirle y el otro aplazando la posibilidad.
Las respuestas del Señor nos ayudan a entender a quien él considera un verdadero discípulo, un verdadero seguidor.
El primer caso nos hace ver que para seguir a Jesús debemos:
- Estar dispuestos a dejar nuestra comodidad. Vs. 18 – 20.
- (vs 19) Vino un Escriba.
- Debemos notar que un Escriba era considerado como un abogado en los tiempos de Jesús.
- Esta profesión era muy bien cotizada entre los judíos. Su trabajo era copiar las Escrituras para preservar los textos sagrados.
iii. Por esto los Escribas eran considerados doctores de la ley.
- Eran hombres venerados y bien remunerados.
- Este hombre tuvo un buen pasar económico, social y religioso.
- (vs 19) Maestro te seguiré adondequiera que vayas.
- Estas palabras parecen llenas de convicción.
- Este Escriba no veía a Jesús de manera sencilla, lo consideraba un maestro y quería que fuese su maestro.
iii. Estaba dispuesto a comenzar una nueva carrera, convertirse otra vez en estudiante, en este caso de Jesús.
- Las palabras de Jesús lo cautivaron y desafiaron que ya era tiempo de tomar la decisión e ir en pos de él.
- (vs 20). Jesús no se lo niega pero si le hizo entender a qué se enfrentaría si tomaba la decisión de seguirlo.
- El hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza.
- ¿Qué significaban estas palabras?
- Concuerdo con el comentario Bíblico Mundo Hispano. Este pasaje hace énfasis en una vida de privaciones y sacrificios.
No debemos entender que en absoluto NO tenía donde recostar la cabeza, pues seguramente tenía una cama en la casa de Pedro en Capernaúm. Cuando estaba en la zona de Jerusalén, se hospedaba en la casa de Marta y María en Betania. Lo que quiso decir es que la vida del discípulo es una vida precaria, sin domicilio permanente, siempre atento a la dirección del Señor para quedarse en un campo, o trasladarse a otro. Este concepto enfatiza el sometimiento del discípulo a la voluntad de Dios. No estoy donde quiero, quiero estar donde sé que Dios me quiere.
- En palabras simples; No quiero que cuando me sigas me exijas comodidad. O; No quiero que cuando me sigas me exijas estabilidad.
Este camino se construye primeramente con dependencia en Dios. Y con mucha disposición al sacrificio.
Como dijo D.A. Carson: “Lo que todos sus discípulos deben aprender es que ser un seguidor de Jesús conlleva una renuncia dolorosa de los intereses personales y una vuelta de todo corazón a los intereses de Jesús”.
Jesús con estas palabras le apaga las luces a este Escriba y le hace ver, no aquello que encandila o fascina del ministerio, sino el costo que este tiene.
- El segundo caso nos ofrece otra perspectiva acerca de lo que significa ser un seguidor de Jesús… para ser un seguidor de Jesús:
- Debemos romper con los intereses humanos. Vs. 21 – 22.
- En el relato de Lucas da la impresión que el primero en tomar la iniciativa en este caso fue Jesús. Mateo solo nos registra la respuesta de este discípulo.
Lucas 9. 57 – 60.
- Este seguidor supo que el Señor quería que él fuera uno de aquellos que lo siguiera y aprendiera de él. Esto, a mi entender, era un gran honor. Que privilegio que el mismo Señor te llame a seguirlo y ofrezca formarte.
- Este seguidor, sin embargo, se negó a hacerlo en ese momento interponiendo un argumento.
- (Vs. 22) El cuidado de su padre. Honrar padre y madre es parte de los mandamientos que por cierto el Señor mismo nos pide cumplir.
- ¿De qué se trata entonces aquí las palabras que dijo Jesús?
John MacArthur comenta que la expresión déjame que entierre primero a mi padre era una frase muy usada para decir “permíteme que entierre a mi padre con el fin de recibir mi herencia”.
iii. (vs 22) Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos En otras palabras, deja que las personas que están muertas, sin vida espiritual, se preocupen de esas cosas. Tu sígueme.
- Seguir a Jesús a veces te llevará a perder muchas cosas o a dejar muchas cosas que no nos ayudan a cumplir con el gran mandato de predicar su palabra.
- Muchos creyentes por esperar tener todo resuelto, incluyendo el enterrar a sus padres, aplazan el dar el paso de fe que Jesús les está pidiendo.
- Muchos, aun sabiendo que el Señor los llama, han rechazado el privilegio de ser un seguidor del Señor por lo que podrían perder en el futuro.
- Los discípulos del Señor enfrentaron lo mismo; la diferencia es que ellos al ser llamados tomaron la decisión.
Mateo 4. 21 – 22.
- Jesús fue primero que todo y fue primero que todos.
“Lo que todos sus discípulos deben aprender es que ser un seguidor de Jesús conlleva una renuncia dolorosa de los intereses personales y una vuelta de todo corazón a los intereses de Jesús” — D. A. Carson.
Conclusión.
Los que quieren seguir a Jesús deben entender que esta vida es distinta a todas las demás, también deben entender que para seguir a Jesús no se pueden anteponer intereses humanos, cuestiones materiales… permítame terminar con una historia.
A cierto joven que acostumbraba a asistir a todos los eventos culturales y deportivos que desarrollaba la iglesia, se lo invitaba siempre a quedarse para la reunión espiritual. “Otro día”, respondía. “Hoy tengo que trabajar”. O: “No va a faltar la ocasión para escucharlo, pastor”. Así ocurría una y otra vez. Sólo le interesaba jugar ping-pong y voleybol, y rechazaba la invitación que muchas veces le hiciera el pastor.
Cierto día este pastor tuvo un presentimiento. Era domingo por la tarde, y el joven había venido a la iglesia para el juego deportivo. El pastor le habló como nunca lo hiciera diciéndole que no rechazara las invitaciones, pero el joven se fue apresuradamente, como si temiera algo. Casi ni se despidió.
Al día siguiente, la policía llamaba a la casa pastoral. Preguntaban quién conocía a este joven por cuanto era extranjero y vivía solo. “Pues”, dijo la policía, “anoche le mataron”. El pastor, junto con otros hermanos de la iglesia, intervinieron en toda la tramitación pertinente al caso. Luego, durante el culto se pudo escuchar: “El reino de Dios debe ser prioridad número uno en este mundo. Hay urgencia en seguir a Cristo para entrar a ese reino. Algunos no siguen al Salvador porque piensan en todo lo que deben dejar, y les cuesta. Pero jamás piensan en lo que les puede costar si no le siguen”.
Amado, Dios puede darte todo lo que necesitas para vivir y eso hasta el fin de tus días. Pero no debes sujetar el seguirle a esa expectativa, sino al simple hecho de que él te llama.





