Introducción
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Hemos visto la semana pasada el poder del Mesías, no debemos olvidar que Mateo está presentando a Jesús como el Rey de los Judíos, y como el Mesías Rey tiene la autoridad para Sanar enfermedades y Liberar de la esclavitud del pecado, su propósito era claro, estaba cumpliendo lo anunciado en Isaías 53:4-5, Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Esto fue lo que estudiamos en Mateo 8 del 1 al 17 la semana pasada.
Ahora, habiendo recordado parte del contexto y lo visto anteriormente, volvamos al escenario que nos presentan los versículos que hoy estudiaremos en Mateo 8:18-22.
En estos versículos el tema central es que el llamado de Jesús a seguirle no es una invitación a la comodidad, sino una decisión que exige entrega, renuncia y obediencia total. El ya lo había anunciado al describirlo en los versos 13 y 14 “la puerta es estrecha y el camino angosto”.
Su propósito hoy será el confrontar al creyente con la realidad un verdadero discípulo suyo debe entender: Seguir a Cristo cuesta todo, pero vale infinitamente más de lo que cuesta.
Jesús luego de haber hecho milagros, sanidades, liberaciones, tal como lo describe Mateo en el versículo 16 detallando que fueron “muchos”, Jesús toma una decisión sorprendente: “mandó pasar al otro lado” V.18
Aquí a muchos podría surgirle una pregunta ¿porqué alejarse cuando el “éxito ministerial” estaba siendo evidente?
La respuesta es sencilla, porque el Señor no buscaba fama ni fans, sino fidelidad. El conoce los corazones y sabe que muchos lo siguen por emoción o conveniencia.
Así que, antes de cruzar el mar, va a poner a prueba a dos hombres que en una aparente decisión firme y segura, manifiestan que desean seguirle:
- Un hombre tiene un entusiasmo impulsivo
- Otro hombre tiene excusas piadosas
Ambos hombres van a mostrarnos los extremos que tenemos en nuestro corazón: el impulso sin reflexionar y la fe sin acción.
Jesús los confronta a estos dos hombres, y también nos confronta hoy frente a una verdad atemporal:
“Seguirme te costará todo, pero perderme te costará aún más”
1)- Versículo 18: Obediencia por sobre la emoción: “Viéndose Jesús rodeado de mucha gente, mandó pasar al otro lado.”
Después de un día realmente cargado y agotador, vemos que destaca el verbo “mandó” (griego ekeleusen) que también significa “ordenó”, esto muestra su autoridad soberana, Jesús no “sugiere” sino que “ordena”.
La decisión de cruzar el lago no está centrada en buscar la comodidad personal, sino mas bien el mantenerse enfocado en su misión como lo describe Marcos 1:38 “El les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido”.
Jesús no se maravillaba por la fama, no dejaba que la emoción de las multitudes fuesen un manto que tapase la fe genuina, El no buscaba multitudes egoístas de seguidores, sino calidad de una fé genuina.
También debemos entender que Jesús siendo humano, necesitaba momentos de descanso, reponer fuerzas, orar, estar en comunión con el Padre.
El nos dejó ejemplo de aprovechar el tiempo al máximo, no dejar que los elogios o números nos desenfoquen, sino, el de continuar enfocados en la meta que es predicar y también el de descansar lo necesario.
El descanso de Cristo no es inactividad, sino el prepararse para continuar la misión.
Hay momentos en los cuales Dios nos saca del centro de la atención para probar nuestra motivación. Muchas veces el seguir a Jesús no significará estar donde todos aplauden, sino el obedecer cuando Él nos manda a “pasar al otro lado”, ese pasar puede significar varias cosas en nuestras vidas:
- Apartarnos de un ministerio vistoso
- Salir hacia otro lado que puede ser incierto
- Desprendernos de las cosas que nos atan a una orilla para navegar a otra
- Abandonar el miedo que causa mirar lo que puedo lograr con mis fuerzas, y ponerme en marcha con el motor que nos impulsa llamado obediencia.
- Dejar de que sea Dios quien tenga el control de nuestra agenda: quizás algunos discípulos podrían haber pensado ¡pero como si estamos en el mejor momento!
Nunca midas tu vida espiritual por la atención que recibes, sino por la obediencia que hay en tu corazón
Ts: Ahora entra a la escena el primer hombre del cual hablamos en la introducción, aquel que tiene un entusiasmo impulsivo pero…
2)- V. 19 — El escriba entusiasta: “te seguiré donde sea”
Vemos que quien aparece era un “escriba”, esto es muy significativo, no era cualquier personas, sino un experto en la ley, miembro de una élite religiosa que generalmente se oponía a Jesús (Mt. 5:20; 23:1-3).
Sin embargo, a pesar del grupo del cual provenía, las miradas, este rompe filas y con fuerte entusiasmo dice: “Maestro (διδάσκαλε, Didaskalos), te seguiré adondequiera que vayas”.
Su intención parece sincera, pero impulsiva: ve milagros, multitudes y carisma; todo esto lo lleva a tomar la decisión sin sopesar lo que verdaderamente esto significaba: negación a si mismo, sacrificio y servicio.
Esto es lo que yo llamo “el globo del entusiasmo superficial” : que cuando estamos en un momento pick de emociones, luces, aplausos, tomemos decisiones apresuradamente sin considerar el costo de esta, y al sopesarlo bien ese globo se desinfle fácilmente..
Es importante entender que Jesús no desprecia a quienes vienen; no engaña a nadie: abre la puerta, pero deja claro el precio del camino (cf. Lc 14:28–33). Muchos aceptan la “invitación” del Reino, pero se retiran al comprender el costo.
Recuerda que la emoción puede ser “el globo del entusiasmo superficial” que promete “todo” en el pick de popularidad, pero se desinfla cuando aparecen el rechazo y la cruz.
Recuerda que Jesús conoce nuestros corazones, Juan 2: 25 dice que “él sabe lo que hay en el hombre” , por eso no acepta desiciones o promesas emocionales sin un correcto discernimiento.
Alguien que sí pesó el costo de la decisión que estaba tomando fue Rut cuando decidió con convicción y respondió a Noemí: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. (Rut 1:16)
Aplicaciones:
Muchos generalmente comienzan con fervor y emoción, pero abandonan cuando el camino se vuelve estrecho.
La decisión de seguir a Cristo debe ser pensada y radical, no movida por la emoción sino por la fe, como la del centurión del versículo 10.
- No tomes decisiones de consagración solo en la emoción; siéntate y calcula (Lc 14:28).
- Revisa tus motivaciones: ¿buscas a Jesús por quién es o por lo que esperas recibir?
La emoción puede ser un primer impulso que te hace empezar, pero solo la convicción te hará perseverar.
Ts: veamos la respuesta de Jesús a la propuesta de este escriba entusiasta
3)- V. 20 Jesús responde: “…Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza”
La respuesta de Jesús quita los lentes de la visión romántica y le dice tal cual es su realidad material: ni hogar, ni garantías.
Le hace ver que estos astutos animales como las zorras y las aves tienen refugios; sin embargo Él no tiene.
“mas el Hijo del Hombre” (título preferido de Jesús el cuál usa más frecuentemente) vive itinerante, de un lado a otro, dependiendo de la providencia y hospitalidad (cf. Lc 8:2–3). El título alude a Daniel 7:13–14: el Mesías exaltado recibe dominio, gloria y reino, sin embargo camina por la tierra humillado (nació en un pesebre prestado, sería sepultado en una tumba prestada)
El mismo Jesús, Dios, que es “Señor de gloria” (Dn 7; Mt 26:64) ,elige en obediencia al Padre, la senda del Siervo sufriente (Is 53; Mt 8:17). Por eso, Jesús no ofrece beneficios materiales como “derecho” del discípulo; promete presencia y cuidado en medio de privaciones (Mt 6:25–34), y persecución (Mt 5:11–12)
Volvamos por un segundo al escriba, este estaba costumbrado a la comodidad, ser reconocido por su intelectualidad, pertenecer a una élite que juzgaba a otros, pero ahora debería decidir abandonar todo eso por una vida errante materialmente que tenía Jesús.
Algunas aplicaciones para nuestra vida:
- El llamado a ser un verdadero discípulo puede implicar pérdida de confort, movilidad, incertidumbre laboral o geográfica.
- Cambia “seguridad que entregan las posesiones temporales ” por “seguridad permanente y eterna en la presencia de Cristo”.
- El Ministerio no es negocio; es entrega
No esperes tener “nidos y guaridas” si caminas con quien no tuvo dónde reclinar la cabeza; espera cruz hoy y corona mañana
No busques una fe que se acomode a tus deseos, sino esa fe que obedece a la Palabra de Cristo que transforma tu vida
Ts: Ya hemos visto al escriba entusiasta, ahora veamos al discípulo con excusas piadosas
4)- V. 21 — El discípulo indeciso: “Señor… permíteme primero…”
Este segundo personaje ya está en el círculo amplio de discípulos , y llama a Jesús Señor; pero introduce la cláusula para seguirle que revela la grieta de un corazón dividido: “permíteme primero”.
La objeción suena piadosa (honrar al padre), ¿no dice acaso uno de los mandamientos en Éxodo 20:12 “honra a tu padre y a tu madre”? sin embargo lo que está expresando este discípulo es “permíteme esperar hasta que mi padre muera” pero en ese momento el padre no estaba agonizando, por lo que podría durar años antes de que esto sucediera. También dentro de esa “espera” podría estar incuyendo el esperar el tener su herencia. En el fondo: “sí, Señor… pero después” “si Señor pero cuando las circunstancias lo permitan”
Aquí vemos una Lealtad dividida. El escriba fue impulsivo; éste discípulo es dilatorio. La excusa “religiosa” retrasa lo esencial: seguir ya. Aun obligaciones nobles no pueden eclipsar al Reino (Mt 6:33)
Los “permíteme primero” de aquel discípulo siguen vigentes: son las excusas “modernas” :
- Cuando tenga mas tiempo
- Cuando termine de estudiar
- Cuando me case
- Cuando mis hijos crezcan
- Cuando resuelva mis problemas
Todo esto revelan las prioridades; el día siempre tendrá 24 horas, pero el corazón elige qué pone primero.
Mejor haz lo siguiente:
- Cambia el “cuando tenga tiempo” por “haré tiempo”: parte de tu disciplina espiritual debe ser el organizar tus tiempos e tal forma que Dios sea el primero.
- Si Jesús es tu Señor, significa que le entregas el control de tu vida por lo tanto la frase “primero yo…” debe morir y debe nacer la frase “primero Dios”. Ese es el eslogan que nuestros jóvenes mayores.
- Comienza con desiciones prácticas inmediatas: hoy oraré, hoy leeré, hoy serviré.
2 Corintios 6:2 te dice que hoy es el momento de salvación, hoy es el tiempo de obedecer
TS: veamos la respuesta de Jesús a este segundo hombre
5)- V. 22 Jesús Responde: “Sígueme… deja que los muertos entierren a sus muertos”
Como a muchos Jesús responde con un llamado Imperativo presente (ἀκολούθει μοι) el que se puede traducir “sígueme continuamente”: llamándole a una lealtad constante.
Jesús usa la paradoja que distingue entre muertos espirituales, son aquellos que no han respondido al llamado (deja que ellos atiendan lo que ellos pueden hacer) y el llamado urgente del Reino (que solo tú puedes obedecer). Jesús no abroga el quinto mandamiento; sino que reordena jerarquías: Cristo primero, luego todo lo demás (cf. Mt 10:37–38; 12:46–50)
Seguir a Jesús va a implicar reconocer que ningún vínculo humano, ninguna responsabilidad social o económica debe tener la prioridad que le pertenece a Cristo.
Algunas aplicaciones:
- Hay dos palabras que no pueden coexistir: “Señor” y “después” : Si Él es tu Señor no existe el “después”, si primero tu respuesta es “después” entonces Cristo no es tu Señor.
- El obedecer siempre traerá bendición a tu vida: Lo vimos en el milagro de la obediencia y fe del centurión y en la de Pedro que al abrir la puerta de su casa Jesús llevó sanidad a su suegra.
- Revisa cada decisión que tomas: ¿es de Dios… o es comodidad disfrazada de piedad?
7) Conclusión: Perder para ganar (Mt 6:33)
Jesús nunca ha pretendido engañar y mostrar un camino falso con el objetivo de tener multitudes de emocionalistas fans siguiéndole, no promete un camino fácil, sino una presencia fiel.
El costo es alto, pero la recompensa eterna lo sobrepasa (Mt 19:29). El Reino de Dios no se sigue con límites negociados impuestos por nosotros, sino con una rendición incondicional, Mateo 6:33 lo resume muy bien:
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Jesús no te llama a vivir cómodo, sino con una vida consagrada, Hoy es el momento de entregar tu “nido” o “guarida” sin peros.
Un hombre era entusiasta y el otro tenía excusas ¿Eres tú alguno de estos?
Cristo hoy te dice Sígueme… ahora. ¿Cuál será tu respuesta?
Oremos





