Introducción
Después del paréntesis histórico de Lot se reanuda la historia con el Padre Abraham. El paréntesis era muy necesario; nótese la información que nos brindó el capítulo 19.
- Nos enseñó la destrucción de Sodoma y Gomorra por un juicio directo de Dios en contra de su conducta inmoral, contra naturaleza.
- Nos enseñó el origen de dos pueblos que serán relevantes en la historia, incluso uno de ellos como parte del linaje del redentor; los Moabitas y los amonitas.
- Nos muestra la fidelidad de Dios para con sus hijos, que aun no siendo el referente más justo, sin embargo, por la fidelidad de Dios, Lot fue rescatado.
Ahora Moisés retoma la historia con el Padre Abraham:
Algunos diríamos que Abraham tropezó de nuevo con la misma piedra; Abraham mantuvo un convenio, un pacto que le costó la vergüenza pública. Abraham fue reprochado por mentir acerca de su esposa diciendo que ella era “su hermana”.
Esto ya había ocurrido en la vida de Abram en Egipto donde fue avergonzado públicamente por haber mentido acerca de su mujer.
Amados hermanos, todo proceder de los hombres está basado en ciertos razonamientos; así es como construimos lo que finalmente termina en una práctica. Bueno le sería al hombre estudiarse respecto de las conductas que adopta, porque, aunque cueste verlo, cada una de ellas, finalmente, obedece a un pensamiento que nos lleva o condiciona a una respuesta, a una acción.
En el caso de Abraham. Él armaba su proceder basado en tres argumentos:
- Un prejuicio. 11. “dije para mí”
- 11a. Ciertamente no hay temor de Dios en este lugar. Aquí ni se conoce ni se respeta a Dios. Abraham daba por sentado que así como Sodoma y Gomorra no tenían temor de Dios así serían todas las naciones vecinas.
El generalizar fue el error de Abraham; es cierto que muchas de estas naciones eran malas en contra de Dios, pero también podrían existir otras que sí tuvieron una buena relación con Dios. Este fue el caso.
- Vs 11 b. Me matarán por causa de mi mujer. atribuyó la maldad en las manos del rey ignorando, creo aquí, el hecho de que Dios le prometió tener hijo con Sara y que por lo tanto su vida estaba segura.
- Abraham, al pensar que estaba bajo una potencial amenaza, toma una vez más este recurso y lo usa. Abraham, una vez más anda por vista y no por fe.
- Una media verdad. 12. “también es mi hermana”.
- De verdad Sara era su media hermana de parte de padre, esto quizás les hizo tener rasgos físicos parecidos que le ayudaban a darle credibilidad a su mentira, ya que físicamente eran parecidos.
- Amados, aunque hubo cierto parentesco, todos entendemos que este no era el punto, porque ella no era simplemente su media hermana, sino su media naranja, su esposa.
- Abraham así puso la relación mayor bajo la relación menor. ¿Hay diferencia en ser un cristiano casado con ser un casado que es cristiano? ¿Hay una diferencia entre ser una secretaria cristiana con ser una cristiana que es secretaria? Para mí si la posición de cristiano queda bajo cualquier oficio o profesión, entonces has puesto la relación mayor bajo la menor.
- Para que te quede claro a ti que eres casado(a). Una vez casado, tu relación “marido mujer” supera cualquier otro tipo de relación existente, menos la del hecho de ser cristiano.
- Un pacto humano. 13. “Esta será la merced que tú harás conmigo”
- Esta forma de actuar seguiría así donde fueran porque habían hecho un compromiso el uno con el otro.
- Eran cómplices en esta mala práctica y Sara se había comprometido a apoyar a Abraham en esta mentira.
- El haber sido avergonzados la primera vez en Egipto no les hizo reconsiderar su proceder.
- Para ellos, a pesar de saber que estaban mintiendo, consideraron que era necesario, según ciertas circunstancias.
- Esta mentira exponía a Sara a que otro hombre la tomara por mujer, convirtiéndola así en causal de adulterio, tanto ella como el hombre que la tomara.
- Sara, a pesar de lo complejo de este tema, por tener un pacto con su esposo, aceptó las potenciales consecuencias así como Abraham las suyas.
Estos tres elementos estuvieron en la mente de Abraham que le llevaron a justificar el hecho de mentir y de meterse en una situación tan poco transparente. También debemos decir que este proceder no era de un hombre de fe, que se entiende estaba bajo promesa de bendición. ¿Qué hubiese pasado si Abraham hubiese dicho la verdad? Según él lo matarían, pero según Dios, nadie le podría hacer daño.
Nuestra fe debe ir delante de nosotros, creo que debemos glorificar a Dios con nuestras decisiones y luego con nuestras acciones. Nuestra primera relación es ser cristianos y luego todo lo demás.
Génesis 20. 2.
El rey, siendo cautivado con la belleza de Sara, le toma y lleva a su harem para que luego de un tiempo de cuidados y preparativos fuera llamada para estar con ella.
(Muchos comentarios dicen que esta escena no está en una secuencia cronológica con los relatos anteriores donde Sara ya es una mujer de mucha edad. La opinión generalizada es que este evento fue antes de los años donde Sara era una anciana)
Esto de tomar mujeres hermosas era costumbre de los reyes; ellos tomaban mujeres que a ellos les pareciesen hermosas y las hacían sus esposas, siempre y cuando estas fueran “doncellas”, solteras, que el rey las escogía para ser parte de su harem.
Sara si hubiese participado de un concurso de belleza sin duda era favorita ganadora. Dos reyes la vieron y la consideraron mujer hermosa.
Abraham fue un feo con suerte. Así que fe amados solteros (broma)
¿Dios hubiese permitido que Sara fuese de otro hombre? NO
¿Dios hubiese permitido que mataran a Abraham? NO.
¿Tuvieron el respaldo de Dios para poder actuar como buenos creyentes? Si, Dios estaría con ellos.
Se nota que ambos aún estaban aprendiendo a confiar en Dios.
Génesis 20. 3 – 7. Dios interviene este caso.
Primero: libra a Abimelec.
- Dios habla con la verdad.
- Vs 3. Dios amenaza a Abimelec con la muerte por tomar una mujer casada. Nótese como Dios validaba el matrimonio de Abraham y Sara y no que Sara era la media hermana de Abraham. Esto es el principio verdadero, por lo tanto, esa es la verdad. Nótese que es Dios quien descubre el secreto de Abraham y Sara. Dios no se hace cómplice de Abraham y Sara, ni de sus métodos. Sin embargo, por su promesa, está de su lado.
- Vs 4 – 5. Abimelec se defiende con la verdad. Soy inocente; a mi ellos me engañaron, ambos dijeron que eran hermanos. El principio aquí es que delante de Dios se puede alegar inocencia cuando los hechos te acompañan. Dios es juez justo, sabe todas las cosas, delante de él podemos apelar si somos inocentes y él considera nuestro argumento. Él conoce todo. Abimelec fue ferviente en defender su causa porque su conciencia le apoyaba.
- 6 – 7. Dios evitó que Abimelec fuera perjudicado, le salvó de cometer un pecado que le costaría la vida, tanto a él como a toda su familia. Por la integridad de su corazón, Dios lo perdona y recompensa.
Pregunta: ¿había temor de Dios en el corazón del rey? Por supuesto que sí, Abraham se equivocó al juzgarlo mal; ese hombre tuvo más piedad en ese momento que el mismo Abraham que mintió al negar su relación matrimonial.
En segundo lugar: libra a Abraham. Vs. 8 – 15.
- Dios habla bien de él. «Porque es profeta». Esto es una muestra simple pero contundente de cómo Dios es fiel. Dios está al lado de los que él ama. Se coloca como intermediario e intercesor de sus hijos.
Esta, como lo es en toda la biblia, es una historia de gracia. Dios da al que le cree privilegios que no se merece.
- No le libró de la reprensión ni de la censura de su mentira, fue expuesto como un mentiroso, sin embargo, después de esto le libró de la muerte y le dio bendición.
Vs 9 – 15.
Amados, cada pecado tiene sus consecuencias y Abraham tuvo que pagar las suyas. Después de ver esto ¿Quién tiene mayor moral el rey o Abraham? ¿Quién tiene mayor autoridad para hablar el rey o Abraham? ¿Quién guardó más su testimonio el rey o Abraham? No nos equivoquemos, si otros son más piadosos que nosotros, si son más consecuentes que nosotros, se han ganado el derecho de opinar.
En tercer lugar: Dios libra a Sara. Vs. 16.
- No sin darle su reprimenda, el rey, usando de sarcasmo la devuelve a los brazos de su esposo.
- «He dado mil monedas de plata a tu hermano».
- Ella, sin embargo, es vindicada, justificada, absuelta. Vuelta a su dignidad, a su verdadera posición de esposa.
La historia, aunque incómoda al principio da un vuelco a comunión. De forma extraña, algo que comenzó mal terminó muy bien ¿gracias a quién? Gracias a Dios, que puede arreglar todas las cosas con su gracia y ayudar a los creyentes a proceder de forma justa.
La historia termina con un Abraham orando a Dios y con Dios levantando el castigo puesto sobre Abimelec por causa de Sara.
Conclusión.
¿Qué aprendemos de esta historia? Permítame compartir algunas aplicaciones prácticas.
- Tengamos cuidado con los medios que usamos para conseguir recursos; sabemos que la mentira a Dios no le agrada, por lo tanto, aunque él nos puede sacar de nuestros errores y pecados, no siempre nos librará de la vergüenza y reprensión que ameritan los malos actos.
- No seamos prejuicios; ser prejuicioso, de alguna forma, demuestra que nos creemos mejores que otros. Cuidado con caer en generalidades sin darle una oportunidad a las personas.
- Tener ciertas condiciones no siempre significa que las debemos usar para sacarles provecho, sobre todo cuando implica, en algún aspecto, mentir. En nuestro país demasiadas personas consiguen beneficios usando la mentira, a veces, aprovechándose de una cierta condición, las personas mienten y rápidamente consiguen cosas. Amados, vamos siempre por la vereda de la verdad y no nos cambiemos de ella, aunque esté pegando el sol.
Salmo 37: 3 «Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad».
- Tener compromisos humanos, pactos de hombres, que van contra los principios de Dios, no es bueno, todo compromiso humano que te saca de la voluntad de Dios debe ser anulado.
- Recuerde siempre lo que le dijo Abimelec a Abraham; «esto no se hace». Si un hombre que no tiene una relación cercana con Dios te dice esto, es obvio que tú como creyente te estás quedando dormido en tu piedad y debes despertar.





