Vs 38.
Increíble pero cierto; después de que Cristo sentenció su relación con los Escribas y Fariseos, por la blasfemia dicha, algunos de ellos incluso en ese momento donde Jesús les cerró la puerta, fueron capaces de desafiarlo: «Deseamos ver de ti señal».
La idea de pedir una señal era poner el peso en la persona de Jesús para que este mostrara, o mejor dicho demostrara, que lo que Él declaraba o decía de sí mismo era cierto.
Una señal es un milagro o algo sobrenatural.
Pero el milagro que hizo con el endemoniado que estuvo ciego y mudo, y todos los anteriores, ninguno de ellos llegó siquiera a mover un ápice de su fe hacia Jesús, por el contrario, llegaron al punto de acusarlo que echaba a los demonios por el Príncipe de los demonios, o Satanás.
El Señor Jesús ya había cerrado la puerta a este grupo de personas y esto se hace evidente en la respuesta que da a su petición insolente.
Vs 39.
«La generación mala y adúltera» es obvio ya en este contexto que Jesús se refiere a una generación que no tiene ningún interés en la persona de Jesús. El hecho de cambiar al Señor por una religión los hizo también adúlteros espirituales. Aman más su religión que a Dios.
«Pero señal no le será dada, sino la señal de Jonás». Jesús dijo que para este grupo solo queda una señal más; no hay más señales para ellos, pero verían una más, la señal del profeta Jonás.
¿Cuál es esta señal?
Vs 40.
El Señor usa la experiencia de Jonás para simbolizar lo que él viviría.
«Como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches».
La última señal de la cuál serían testigos estos religiosos seria la muerte, sepultura y resurrección de Jesús.
Nótese que se dice en el experiencia de Jonás, gran pez. Fue un pez preparado anticipadamente por Dios para que Jonás viviera esta experiencia. De la misma forma, esta señal que Jesucristo vivirá fue preparada por el mismo Padre celestial para que Jesucristo la experimentara.
«Tres días y tres noches». Esta era una forma enfática de decir «tres días» y en cálculos judíos esta podía ser una forma apropiada de expresar un período de tiempo que incluyera partes de tres días. De esta forma, si Cristo fue crucificado un viernes, y su resurrección ocurrió el primer día de la semana, en cálculos judíos esto calificaría como tres días y tres noches. Todo tipo de esquemas elaborados han sido investigados para sugerir que Cristo debió haber muerto un miércoles o jueves, para aplicar una interpretación extremadamente literal a estas palabras. (BEM, pág. 1270)
«En el corazón de la tierra» Esta frase hace referencia a una verdadera muerte, pero también podría estar señalando el ministerio de Jesús en aquellos tres días.
1 Pedro 3: 18 – 19. Jesús fue a proclamar (predicar) su victoria a aquellos demonios encarcelados del tiempo de Noé lo cuales por sus delitos contra naturaleza y toda perversión fueron enviados al abismo.
Efesios 4: 8 – 9. En estos días Jesús, al resucitar, llevó consigo la cautividad, el paraíso, el seno de Abraham.
Jonás vivió esta experiencia por su notable desobediencia, Jesús por su notable obediencia. Jonás llegó a esto por su rechazo de los Ninivitas, Jesús llegó a esto por su gran amor por los perdidos.
Ya no hay nada, de parte de Jesús para ofrecerle a esta mala generación; solo queda una señal más, donde ellos podrán mirar y aprender que lo que Jesús dijo de sí mismo es cierto; su muerte, sepultura y resurrección sería el mensaje final acerca de su identidad.
Vs 41 – 42.
Jesús usa unas comparaciones interesantes en este pasaje.
En otras palabras, si los ninivitas del tiempo de Jonás estuvieran en un juicio delante de esta generación (fariseos y escribas) ellos seguro que los condenarían; porque ellos cuando Jonás les predicó (proclamo la verdad enviada de Dios) se arrepintieron (este fue una arrepentimiento nacional, desde el rey hacia abajo) Ellos cambiaron absolutamente de dirección respecto de su mal camino (Jonás 3: 6 – 9).
Y he aquí más que Jonás en este lugar. Jesús fue mucho más que Jonás; él vino voluntariamente; él entregó más que un mensaje de condenación sino de salvación; él mostró más que una señal (Jonás salió de este gran pez, esa fue su señal). En muchos aspectos Jesús fue más que Jonás, sin embargo el trato recibido fue notoriamente contrario a lo esperado por esta mala generación.
Vs 42.
La reina del Sur (Sabá) también se suma a este escenario condenatorio hacia estos religiosos. Jesús la usa diciendo: «porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón».
Sabá se encontraba en la región sudoccidental de Arabia, a unos 2.000 kilómetros de Jerusalén (BEM, pág, 456). Otros precisas 2.400 kilómetros.
Viajando 2.000 kilómetros desde Santiago de Chile, puedes llegar aproximadamente a Iquique por el norte, a Puerto Aysén por el sur (vía Carretera Austral) o cruzar a Argentinapara llegar a ciudades como Córdoba o incluso cerca de Buenos Aires (I.A)
Chile tiene una longitud aproximada de 4.270 a 4.300 kilómetros de norte a sur. Si se considera el territorio antártico chileno, la longitud se extiende hasta cerca de los 8.000 km.
La Reina de Sabá, sacando el territorio Antártico, viajo prácticamente la mitad de nuestro país.
Jesús los expresó así: «Vino de los fines de la tierra» queriendo expresar un lugar muy alejado de Jerusalén.
A la suma de los kilómetros debemos sacar de nuestra mente autos, aviones, y poner allí camellos, que era él medio de transporte que soportaba el desierto y sume que vino con grandes cargamentos y muchos funcionarios y guardias para garantizar su seguridad.
¿Cuál era su gran motivación? ¿Qué la movió a hacer semejante viaje?
«Para oír la sabiduría de Salomón».
Ella vino con “preguntas difíciles” lo cual significa enigmas con la intención de aturdir a su interlocutor (BEM, pág. 456).
Esta reina inteligente tuvo preguntas complicadas, buscaba el sentido de todo y la razón del existir que la rodeaba. Seguro tuvo inquietudes que le quitaban el sueño; al oír que existía un hombre que posiblemente le podía ofrecer respuesta a sus preguntas decide ir en busca de él.
«y he aquí más que Salomón en este lugar» Jesús no estaba autoexaltándose, aunque tiene todo el derecho de hacerlo, simplemente se está describiendo en lo que él ha ofrecido en su contenido; en sus palabras la sabiduría de Dios se derramaba como una fuente que sobreabundaba de agua; pero esta mala generación la dejaba perderse por las calles sin querer probar ni un poco de ella.
Vs 43 – 45.
He aquí un poco más de esa sabiduría…
Pareciera que Jesús está cambiando el tema pero solo está tomando otro ejemplo para hacerles ver a esta mala generación en qué estado ha quedado la relación espiritual de ellos por causa de su incredulidad. A la vez que explica cómo se comportan los demonios.
Este pasaje se une con el trozo anterior en la última frase del versículo 45, que dice: «Así también acontecerá a esta mala generación».
Vs 43.
Cuando el demonio sale del hombre. No sabemos si es por expulsión, aunque se podría entender así bajo este contexto.
«Anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo haya». Lugares secos LBLA lo traduce como «lugares áridos» algunos dirían desérticos, lugares desolados por el tipo de suelo.
«Busca reposo y no lo haya». Busca reposar en aquellos parajes desocupados, aislados pero no pueden descansar por causa de su condición. Ellos son esclavos de la maldad y esto les ocupa toda su existencia, la cual no termina nunca.
«Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la haya desocupada, barrida y adornada». Esto se entiende en la experiencia de uno que fue limpiado de un demonio y que recuperó su vida, la pudo establecer, incluso mejorar, pero que se conformó con recibir la liberación pero no se preocupó más de su vida espiritual. En palabras simples; Dios le mostró su misericordia pero el individuo no entregó su vida a Jesús.
¿Recuerda el ejemplo que puso Jesús sobre el hombre forzudo que fue saqueado? Esa historia tiene final feliz porque aquel hombre forzudo fue limitado, atado, quedó impotente frente a uno más fuerte que él, Jesucristo. Pero ¿que pasa si aquel que fue liberado no pone a alguien más poderoso cuidando su casa?
Vs 45.
«El demonio que salió de él, vuelve y no vuelve solo, sino toma consigo otros siete demonios peores que él, y entrados, moran allí»
¿Por qué tomar a otros? Entiendo que para que no sea tan fácil la próxima vez expulsarlos, asegurarse de que prevalecerán.
¿Recuerdan aquella vez cuando los discípulos no pudieron sacar al demonio? Suben de categoría, se hacen más fuertes.
Considere aquel que se hizo llamar legión; sin duda Jesús tiene poder absoluto, Él es Dios que somete a los demonios.
Y también se deja ver su deseo de traer mayor caos a ese individuo; de alguna forma castigarlo más, causar mayor dolor.
«y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero».
«Así también acontecerá a esta mala generación»
Aquí apunta directamente a los fariseos y Escribas que rechazaron la gracia del Señor. Ya no será igual que ahora; si ahora hay dureza de corazón, desde ahora se multiplicará; si hubo ceguera espiritual, desde ahora se multiplicará. Su estado de triste perdición será más que seguro por la condición espiritual en la cual han quedado después de este encuentro con Jesús. Por rechazar los intentos de Dios y echarles tierra, Dios los ha rechazado a ellos, dejándoles en total oscuridad espiritual, a merced del engaño del dios de este siglo, del Padre de mentiras.





